
En el laboreo del suelo se produce inevitablemente un desgaste de las herramientas. Esto depende de diferentes factores. Sobre todo, el tipo de suelo con las diferentes distribuciones de tamaños de granos y la composición mineral del suelo representan factores en los que no se puede influir. Además la densidad y la humedad del suelo juegan un rol importante. En cuanto al proceso de laboreo, las velocidades del proceso de trabajo y la profundidad de laboreo inciden en el uso de las piezas de desgaste.
Por el desgaste en las herramientas de reja se cambia su forma y geometría, lo que influye en la entrada, el efecto de laboreo y la demanda de fuerza de tracción. Los recubrimientos de metal duro especiales garantizan en PÖTTINGER una mayor protección contra desgaste para una calidad de trabajo constante y larga vida útil.

Como opción, la lanza va equipada con el refuerzo de potencia de tracción hidráulico TRACTION CONTROL. Así se traslada el peso del cultivador al eje trasero del tractor. Para diferentes profundidades de trabajo se puede ajustar la presión en el cilindro de la lanza y se puede desactivar para trabajos muy llanos. Debido al traslado del peso de hasta 1.100 kg se aumenta la transmisión de la fuerza de tracción y se evita el posible deslizamiento así como se reduce el gasto de combustible. Esto baja los gastos de explotación y aumenta la eficiencia de la máquina. El acumulador de nitrógeno integrado aporta la adaptación necesaria al contorno del suelo en dirección longitudinal.
De serie va montado un cilindro en la lanza, que se puede usar en posición flotante o fija al usar pasadores. En el uso fijo el peso del cultivador se traslada al eje trasero del tractor. Al usar el cilindro en modo flotante, el cultivador sigue los contornos del campo para una adaptación ideal al suelo.

Cada vez es más importante en las cortas franjas de tiempo de trabajo de campo un paso eficiente y combinado. Con el depósito flexible TEGOSEM se pueden esparcir cultivos de cobertura y microgranulado con el laboreo del suelo y se ahorran pasadas.
Esto aporta, aparte del cumplimiento facilitado de especificaciones de tiempo en la siembra de cultivos de cobertura después de la cosecha, también ventajas en el cultivo de plantas. Gracias al establecimiento rápido y bidimensional de la cubierta del suelo, se evita la evaporación de agua, Además las plantas absorben nitrógeno sobrante del suelo y se protege el traspaso. Gracias a la mejora y estabilización de la estructura del suelo se aumenta la filtración del agua y se baja al mismo tiempo el potencial de erosión.